La vía recreactiva

Sep 5
La vía recreactiva

 

 

Ayer cumplió 12 años la joya de la corona de la activación ciudadana en la ciudad. Entre 1992 y 1994, un grupo de empresarios se dijeron que el modelo de ciudad no iba a ninguna parte. Conformaron la asociación civil Guadalajara 2020, viajaron y conocieron el fenómeno (entre muchos otros) de la vía, que existe en Bogotá desde principios de los años 70.

 

Tejieron una maravillosa red con Antanas Mockus y Enrique Peñalosa, actores centrales de la histórica transformación de Bogotá, la una vez llamada “ciudad más peligrosa del planeta”. Una fortuna y decisión muy inteligente que les permitió  presionar amablemente y convencer al poder por lo menos, de ir a ver que otro modelo de ciudad era posible. ¡Cómo llevaron y trajeron funcionarios a conocer aquel proceso! La mayoría, no entendió nada. 

 

Las que habrán pasado y escuchado Tomás López Miranda, Rocío Herrera, Pepe Palacios y otros miembros de GDL 2020. Cientos de veces escucharon: ¡es México wey capta! Seguramente, tomaron la idea de la vía como cuchillito de palo hasta que, no sé en qué claro día, convencieron al entonces alcalde de Guadalajara, el tristemente célebre Emilio González Márquez. Sí, ese de la mentada de madre “a todos”.

 

Un inicio torpemente gestionado y con accidentes, dio pie a una verdadera Institución. Los ciudadanos se lanzaron a la calle en una respuesta que hoy parece normal frente a la ausencia de espacios públicos, pero que entonces, parecía una apuesta de “vida o muerte”. Era meterse con los automovilistas, que más de alguno se quejó. Pero la verdad es que se trataba  de una idea que sacó de onda a todo mundo. El caso es que cerraron la calle y se llenó de gente.

 

La idea o azar de elegir el eje Javier Mina, Juárez, Vallarta fue genial y vital pues abrió un puente entre ambos lados de la Calzada independencia. La posibilidad de encuentros entre niveles socioeconómicos se multiplicó y los tapatíos nos dimos cuenta de que todos tenemos 2 piernas para andar, una familia o amistades qué disfrutar, un poco de ejercicio por hacer y sol para tomar.

 

Lo demás ha sido historia. La vía le pertenece tanto a los ciudadanos, que la autoridad ha encontrado inteligente crecerla cada vez más. Esperemos que ahora la lleven hasta las 6 pm. La vía tiene aún un potencial educativo mayor. La cultura ciudadana es el único camino para construir la ciudad que queremos. La vía es un inmenso campus educativo que debe crecer.

 

El éxito de la vía hizo ver a muchos que asociarse, organizarse, proponer y aferrarse es el mejor camino para cambiar la realidad. Las candidaturas ciudadanas, detener la vía exprés, tener IMEPLAN, promover la movilidad sustentable, Kuma, cuidar agua y tierra y un larguísimo etcétera, son producto de centenas de formas y motivos de organización. Hemos poco a poco aprendido a hacerle “Bú” al poder.

 

Gracias a la vía que me ha dado tanto.

Carlos Páez Agraz

@carlospaezgdl